Lorena Rodríguez

¿Cuánto duran las despedidas?… Parece que la mayoría de personas las detesta, es más conozco a quienes se van sin despedirse de fiestas o reuniones con tal de no enfrentar el momento de decir “adiós”. Las despedidas tienen un halo de melancolía, un sentimiento que muy en el fondo nos hace cuestionarnos sobre si volveremos a ver a ese alguien de quién nos separamos.

Probablemente el asunto se torna más confuso en cuestiones de enamoramiento, siempre he creído que al despedirme de alguien debo reiterar lo que siento, probablemente no haya otra ocasión y nunca está de más hacer énfasis en ello (sí, es fatalista mi pensamiento pero se mezcla con lo cursi que también soy) Y aunque bajo este escenario ninguna despedida parece tan “amable” existen algunas que se vuelven “intermitentes”, un loop emocional en nuestras vidas; la debilidad que a veces tenemos hacía algunas personas nos “obliga” a comenzar la misma historia varias veces (más de lo que debemos).

Todo este contexto lo ilustra a la perfección una de mis cantautoras españolas preferida me refiero a Christina Rosenvinge con la canción “Tu boca”.

“Tu labio Superior” es un disco estupendo, un material que sacó Christina Rosenvinge en el 2008 interpretado en su totalidad en castellano, un trabajo que le sirvió para reinventarse a sí misma y ganarse el respeto de muchos dentro del indie. Hay quienes creen que fue de gran peso la “alianza” que hizo con Nacho Vegas (uno de los artistas más valorados y de mayor proyección en el indie español, en otro momento hablaremos más a detalle de todo su talento), la verdad es que es de esos trabajos musicales que no pueden usarse como fondo para cualquier otra acción porque se llevan toda la atención y disfrute de sus melodías.

Es justamente en “La distancia adecuada” la canción que abre el disco, donde se escucha la intervención de Nacho Vegas en los coros. Un tema que deja en claro este espiral de emociones y contradicciones que puede ser difícil dejar de sentir (o del que se pueda huir).

Con una banda espléndida, Christina se muestra más sofisticada que en sus trabajos anteriores. “Tu labio superior” es una obra intensa y palpitante, no cabe duda que esa premisa de que “las experiencias personales forjan muchas obras” tiene mucho sentido porque esta es una de ellas; su divorcio, reciente a la salida del álbum y su no confirmada relación sentimental con Nacho Vegas dan la pauta para pensar que Rosenvinge no solo escribe aquí mejor que nunca; también crece como intérprete y se ve envuelta en un halo de inspiración importante.

La ironía lírica de “Anoche (el puñal y la memoria)” es una de mis preferidas y es que en cosas del amor (y desamor) dicen que siempre existe una doble versión de los hechos y hay un extraño punto en donde uno ya no sabe si fue “el apuñalado o quien clavó el puñal”…

Darse el tiempo de escuchar este álbum permite conocer lo multifacética que es esta madrileña y la facilidad con la que puede deleitar con una voz susurrante que en cualquier momento se torna sensual y violenta. “Tu labio superior” es un trabajo que deja en claro la calidad y talento que tiene y con la que se desenvuelve.

La Rock Delux mencionaba hace una década que este álbum es una ”…posruptura que, en lugar de obsesionarse con la desolación y sus tópicos, plasma una espiral emocional […] relaciones de dominación y sumisión con la soledad, la libertad con la vulnerabilidad, una exploración sentimental brutalmente lúcida”. En lo que respecta a las “despedidas” de las cuales habla Christina a lo largo de su disco habrá que estar lo suficientemente despabilados para distinguir que a veces, despedirse a tiempo o estar solo puede implicar estar a salvo.

Instagram y Twitter: @loresonrie