SILENCIOS ESTEREOFÓNICOS
Félix Morriña
  • ¡Para los viajeros internacionales en la era pandémica!
“Crecí escuchando a John Lee Hooker, Howlin ‘Wolf, Robert Johnson y bastante a Jimi Hendrix y Captain Beefheart. Fui expuesta a todos estos músicos muy compasivos desde muy temprana edad, y eso siempre permanece en mí, y parece aflorar más a medida que envejezco. Creo que el camino que nos forjamos a medida que envejecemos es el resultado de lo que sabíamos cuando éramos niños”.
Con esta declaración de la cantante, compositora, poeta, músico (guitarrista, saxofonista, arpista), investigadora y activista social inglesa, Polly Jean (PJ) Harvey, con su medio siglo de vida a cuestas, me hizo reflexionar la importancia del viaje que significa vivir una vida en plenitud, aprovechando todas y cada una de las oportunidades que nos tocaron en este largo y sinuoso camino. Tan largo y sinuoso, como placentero lo hayamos querido vivir, sin lugar a dudas.
Ninguna vida debe ser desperdiciada y recordando a Vasconcelos de que infancia es destino y apoyándonos en PJ Harvey, esta entrega está dedicada a todos aquellos que harán su primer viaje internacional en sus vidas, incluso, su primer vuelo en avión, porque en plena era pandémica por el Covid-19 ahora toma mayor importancia salir de una nación, que antes de este largo proceso salubre en el que está sumergida la humanidad.

                                      

Cada vez que me preguntan qué debe hacer toda persona que sale de un país, sean cuales sean sus motivos, les digo que ante todo representan una parte de una nación como persona, como individuo, como ciudadano, que son lo que comen, lo que respiran, lo que leen, lo que sienten, lo que piensan, lo que hacen y dejen de hacer. Son hijos de una latitud con determinado clima, usos, costumbres y credos, como también lo que hayan aprendido en la vida hasta ese momento en el que salen de una nación, sea cual sea su edad, pero si es durante la adolescencia, la experiencia es mucho más profunda, un parteaguas.
Deben saber a dónde se dirigen, conocer lo más que puedan del entorno socioeconómico, político y cultural de su destino; deben tener fija la mirada en el objetivo que van cubrir, no omitir detalles: anoten, graben y registren todo en un diario de viaje mental y físico, porque en definitiva, ese será un punto y aparte en sus existencias.
Mientras escribo estas líneas, dejo de fondo la melancolía, la frustración, la manifestación del sentir femenino con todo su teatral y cinematográfico “power”, así como su amoroso encanto misterioso, entre punk rock y art rock; entre filosa poesía, como propositiva forma de comunión social de PJ Harvey con las rolas “All and Everyone”, “A Place Called Home”, “Red Light”, “Good Fortune”, “It’s That All There Is?”, “We Float”, “The Community of Hope”, “Broken Harp”, “Send His Love To Me” y “Beautiful Feeling”, mismas que el reproductor suelta una tras otra, acompañándome en estas sugerencias de ruta ideológica, para todo novel viajero.

PJ Harvey, “Send His Love To Me”:

Por cierto, todos aquellos que viajan porque tienen una vida extrema, violenta, eviten a toda costa mirar al frente y mirar su pasado, porque deben ver futuro inmediato, presente para avanzar. Quítense ese carcelario olor a pasado. Los que tienen vidas socialmente aceptadas por correctas, déjense llevar, sean esponjas, aliméntense de todo lo que les permita desarrollar sus capacidades y habilidades que no conocían hasta entonces.
Mantengan todos los sentidos alertas. Sigan todos los protocolos que dicten las normas que deberán seguir durante su estancia, sean prudentes, compórtense para no ser agredidos, identifiquen los focos rojos, las zonas de restricción o de conflicto. Si no están capacitados para enfrentar situaciones extremas, sigan las indicaciones de las personas a su cargo, o de las personas que están a su resguardo con la debida confianza.
No se arriesguen por ningún motivo. Recuerden que están en la etapa de aprendizaje, de vivir en plenitud, de disfrutar todo lo que la vida les brinda. Mantengan la calma todo el tiempo y manténganse en contacto con sus seres amados y queridos. No pierdan de vista sus documentos, son lo más valioso después de su integridad. No hay necesidad de hacer más. En caso contrario, habrá otros protocolos que seguir, y eso, es otra historia.
Mientras termino de redactar esta columna, escucho una de las mejores rolas de PJ Harvey que le haya leído sobre la muerte, “All and Everyone”, la cual les comparto porque está dedicada a todos los que ya no están e hicieron mejor nuestras vidas. Todas las rolas que compartí en este espacio de esta singular lánguida artista británica son una delicia, porque es un rock para adultos contemporáneos para escucharse en plena madrugada, sin más sonido que el del reproductor cibernético, de esas madrugadas en las que sólo quieres disfrutar todo a media luz, sin mayor pretensión que dejar que sucedan las cosas.

Félix Morriña les recuerda: ¡Nos buscamos, nos vemos, nos escuchamos, nos entendemos!
¡Hasta la próxima!