• Cuando lo único que pides, es ayuda

 SILENCIOS ESTEREOFÓNICOS

Félix Morriña

Siempre me llamaron la atención los politoxicómanos del siglo XX que sienten placer extremo al bailotear de manera extasiada (ídem) “Born Slippy” de Underworld, cada vez que la escuchan sin razón aparente; pero me llama más la atención cómo la asumen los treintañeros que no les importa en absoluto la forma y fondo de la historia de la rola, pero de igual manera la hacen propia, más allá de las sustancias tóxicas de cada época.

La historia de la canción que catapultara a la fama mundial al trío británico de música electrónica Underworld, trata sobre los excesos de una persona que al final del día pide a gritos ayuda con su toxicidad, asumido como un problema de salud pública en países de primer mundo, tal y como lo vivió el cantante y guitarrista Karl Hyde, quien para la fecha de salida al mercado discográfico mundial del sencillo “Born Slippy” de 1995, sin el tradicional disco de más de 10 canciones, se hizo acompañar para la grabación y posteriores presentaciones en vivo del tecladista Rick Smith y el Dj, tecladista y mezclador, Darren Emerson. ¡Con Smith, Hyde sigue trabajando y girando!

Hay otros que se sienten igual o más identificados que los politoxicómanos por esta canción y son los melómanos amantes del séptimo arte. Gracias al cineasta británico Danny Boyle por incluirla al final de su película “Trainspotting” de 1996, un genial y memorable filme para este #ServibaryAmigo  #DandyperoPunk #ElCinicoMayor. La rola se convirtió en el parteaguas de la música electrónica, de la fusión del new wave con el dance y derivados sonoros. Para los amantes del rock orgánico, “Born Slippy” fue la puerta de entrada a una nueva forma de hacer y vivir la música electrónica en los años 90 del siglo XX.

Para este interlocutor, tener en su acervo el libro “Trainspotting” de Irvine Welsh de 1993, el guión de la película, así como el filme del mismo nombre dirigida por Danny Boyle en 1996, la banda sonora y el cartel original de la película, donde se anuncia su estreno en la Cineteca Nacional, significa que no sólo soy afortunado, sino que en definitiva se convirtió en un referente obligado de mi memorabilia periodística, de mi forma de entender y comprender el mundo de los excesos, pero sobre todo, asumida aún sin saber por completo el significado de las palabras de la rola. Siempre supe que se trataba de un incansable e interminable viaje etílico excesivo por llegar a casa para sentir paz y alivio.

Hoy el viaje sería al revés, buscando la calle sin sustancias que no sepas controlar, para no escaparte de la realidad sin razón y motivo, al mismo tiempo dejando atrás a los amigos como el habilidoso Renton, caracterizado por la entonces naciente estrella hollywoodense Ewan McGregor, sino como el inicio de todo, de la oportunidad que se tiene de estar vivo en medio de la transición de una era, para empezar de nuevo una vez más desde cero. Como Renton, tendremos que sobrevivir a todo, superar nuestras adicciones, aficiones, credos, creencias, mitos y leyendas.

Caminemos altivos cada vez que salgamos a la calle, porque eres un sobreviviente del día a día, sonríe de bajo de tu nuevo «outfit bucal«, disfruta del clima sea cual sea este, como de la naturaleza. Siéntete libre, como Renton cuando camina con la maleta llena, dejando tras de sí un largo historial, dispuesto a vivir la nueva era, sea cual sea el precio a pagar.

¡Y por supuesto, de fondo debes tener “Born Slippy” de Underworld!

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