Por: Daniel Monroy

En la historia de la música hay hitos que han transformado la forma en que se construyen los ritmos que le dan vida al arte musical. Sin duda la música se manifiesta en toda cultura y sociedad, los diferentes géneros musicales han hecho un referente simbólico de muchas civilizaciones, permitiendo a través de los himnos, la identidad y pertenencia de muchas naciones.

Se puede hablar de una cantidad enorme de géneros musicales, se pueden dividir por épocas o etapas sociales, pero la música como tal es quizá tan antigua como el lenguaje o la escritura.

Así que la definimos como un bien común que nos identifica, nos globaliza y nos permite ser afín con alguien al que le guste el mismo tipo de música; ésta y sus diferentes géneros dan vida y color a las sociedades sin importar qué tan especializado, popular, regional o tradicional sea el género, eso la convierte en el elemento social que desborda en alegría y cohesión social.

Entrar en detalle de la música y sus diferentes estilos llevaría tantas páginas como años que se cuentan sobre la existencia de civilizaciones y sociedades, y si se habla de un género en específico, quizá las páginas podrían ser más, no obstante el riesgo vale la pena, así que de diferentes formas se hablará de un género popular que se ha denominado ROCK.

El rock es un estilo musical relativamente nuevo, siquiera 100 años ha cumplido y con certeza se ostenta como uno de los ritmos más influyentes de la historia, no sólo porque el rock nace de la combinación de otros estilos, tales como el Blues y Country, o que hasta mediados del siglo XX se potencializa y durante los siguientes 60 años se desarrolla, gracias a la influencia de otros géneros como el Jazz, el folk y la música clásica; sino que éste es una evolución constante, cambiante, progresista y hasta revolucionaria; aunque el rock clásico es completamente diferente a lo que hacen bandas como Foo Fighters, The Libertines o Arctic Monkeys, las cuales no necesariamente se pueden comparar con grupos icónicos como Pink Floyd, The Beatles o The Velvet Underground.

Hablar entonces de rock es más que una simple definición o estado, más que una guitarra estruendosa Fender Stratocaster, muchos platillos Zildjian y tambores Pearl o que un ritmo pegajoso y contundente; es una bandera, una ideología y hasta una forma de vida, porque no solo su constitución dio nacimiento a un nuevo género, también cambió la forma en que se veía a la sociedad y específicamente fue un referente de lo que significaba la crítica y el razonamiento de la juventud del siglo XX.

El rock fue además un fenómeno de contracultura, durante finales de los 60’s y los 70’s, específicamente en la era psicodélica del rock, más allá de discos como el Dark Side of the Moon o Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band, los movimientos underground de Europa y Estados Unidos estaban gestados en la idea de la contracultura, de la nueva voz, ésta que sería el estandarte de una forma de expresión y una forma de decir lo que la misma sociedad no se atrevía a mencionar, la representación más pura de expresión, la esencia del ser a través de la música, del rock y de los subgéneros que a partir de 1950 se crearon.

De ahí que subgéneros como el rock progresivo, el glam o el punk fueron más allá de la música; representaron la cultura popular y que en los 80’s y 90’s siguieron definiendo el valor social del pensamiento liberal, del nuevo paradigma, revolucionando la música con discos como Master of Puppets o Black Album de Metallica, el Nevermind de Nirvana, Appetite for Destruction de Guns & Roses, hasta Born in the USA de Bruce Springsteen.

No se puede hablar de algo tan general en tan pocas líneas, la tarea es ardua y en otras líneas habrá que hace referencia de la evolución de rock por década, la influencia de bandas británicas y norteamericanas en México, del rock hecho en México, empezando por el mítico Festival de Avándaro, de bandas como Dugs Dugs, Three Souls in My Mind, La revolución de Emiliano Zapata o Ciruela; que no está por más decirlo, sin estas bandas y su influencia, hoy no existiría el rock mexicano como lo conocemos. (Fotos tomadas de internet)