SILENCIOS ESTEREOFÓNICOS

Félix Morriña

Hace poco me despertaron para preguntarme si iría al concierto celebración de tres décadas de Fobia al Palacio de los Deportes, el próximo viernes 29 de junio.

Fobia es una de las bandas más importantes del rock en español, al lado de Caifanes, Neón y Maldita Vecindad y Los Hijos del Quinto Patio, entre varias más que fueron parte del movimiento socioeconómico del Rock en tu Idioma, a finales de la década de los años 80 y gran parte de los años 90 –perteneciente al sello discográfico BMG Ariola–, por ello merecen una columna sobre cómo se ven y cómo los percibe el público a 30 años de formación.

Para ello puse a todo volumen el primer homónimo disco de Fobia, sacado al mercado en 1990, y donde están tres rolas compuestas por el seis cuerdas de Fobia, el talentoso Francisco Huidobro Preciado: ‘Dios bendiga a los gusanos’, ‘El crucifijo’ y ‘Moscas’.

¡De hecho, recalco y sigo diciendo que este disco es el mejor del grupo por muchas razones!
Tuve oportunidad de vivir intensamente la música de Fobia del primer disco al “Rosa Venus” (2005), pasando por “Mundo feliz” (1991), “Leche” (1993) y “Amor chiquito” (1995). Los demás discos “Fobia On Ice” (en vivo, 1997), el recopilatorio “Wow 87-04” (2004), “XX” (en vivo 2007) y “Destruye hogares” (2012), ya no los saboree y con el tiempo la banda cayó en un impase severo, luego ya no estaban en boga, ni vigentes, ni componiendo y se dedicaron a otras cosas, principalmente proyectos personales, algunos chafas, la verdad; después, vino la etapa de la decadencia del rock en general.

Ir a ver a Fobia es por ‘mera’ nostalgia, por recordar los chingones conciertos que ofrecían, ya sea en foros locales o en los masivos, porque esta banda tuvo esa elegancia pop, presencia escénica, músicos en constante evolución y de pronto, ¡zas!, estaban en el pasado, pero no tronaron el proyecto y ahora se juntan para esta gira que les redituará para las sesiones terapeúticas-siquiátricas, médicos en general, algunos pasatiempos y algo para comprar el pozo de la tumba o para pagar viejas deudas.

Sin más, cumplí mi palabra, aquí está la entrega prometida con las letras y video de las dos rolas que me traen muy buenos recuerdos (¡ese olor del éxito, la fama, el buen gusto, mis trajes, mis atuendos de época están en este bourbón!).

“Dios bendiga los gusanos/ Que se han de comer mis ojos/ Que me limpiarán las muelas/ Cuando ya no pueda hablarte./ Dios bendiga a los gusanos/ Que sabrán lo que siento/ Porque me verán por dentro/ Y verán mi corazón./ Me cantarán cuando me sienta triste/ Y se reirán cuando les cuente un chiste./ Dios bendiga a los gusanos/ Que serán mi compañía/ Que me limpiarán las manos/ Si me las ensucio en vida./ Me cantarán cuando me sienta triste/ Y se reirán cuando les cuente un chiste./ Dios bendícelos”.

“Yo soy solo una piedra/ Clavada entre la tierra/ Soñando con que escarbes/ Y si alguna vez me veas./ No soy más que la sombra/ Del polvo sobre el suelo/ El ojo de la hormiga/ Que se cerró de sueño./ Una y otra vez sácame de entre la tierra/ Llévame hasta donde estás, donde nadie nos detenga./ Yo soy esa palabra que tu jamás/ Dijiste/ Que se quedó guardada/ Que se quedó tan triste./ Yo soy el crucifijo/ Al fondo de tu iglesia/ Al cual ya no visitas/ Al cual ya no rezas./ Una y otra vez sácame de entre la tierra/ Llévame hasta donde estás, donde nadie nos detenga./ Y es que hemos muerto de amor/ Pero el amor nunca muere./ ¡Ooooh! Nunca muere/ Nunca muere/ ¡Ooooh! Nunca muere/ Nunca, nunca, nunca”.

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