Lorena Rodríguez

Hacer una maleta pareciera una de las cosas más simples y a la vez más complicadas que podemos realizar, a veces creo que hay personas que tienen esa habilidad de manera innata las arman de manera práctica, ordenada, sin llevar de más, sin llevar de menos.

En mi caso trato de mantener un orden, hasta reviso el clima del sitio al que iré, enrollo la ropa como lo dicen mil blogs de internet, pero tengo una constante siempre llevo cosas de más, quisiera prevenir y eso hace que me sumerja en mil escenarios posibles que desatan la presencia de muchas cosas extras que muy probablemente no usare.

Pero en el sentido más romántico y metafórico la expresión “hacer las maletas” puede remitirnos a una despedida, a irnos de un sitio con la convicción de dejarlo y aventurarnos en nuevas formas de aprendizaje y caminos. En este ir y venir de maletas, cajas, mudanzas y despedidas todo ello probablemente representa una extraña metamorfosis en nosotros que llega cada determinado tiempo con la intención de generar cambios (esos a los que a veces les tememos).

Hay una canción llamada “Cajas tristes” que en su estribillo nos da un consejo para cuando cerramos ciclos, especialmente en el amor conviene hacer las maletas sin rencor…

Este tema pertenece al disco llamado Universal (2010) el séptimo material discográfico de una de mis bandas preferidas: La Habitación Roja.  No es su primero ni último trabajo, tal vez no sea uno de los más aclamados por la crítica, simplemente es el disco con el que yo comencé a tomarles mucho cariño; sus letras son sinceras, sencillas, nada que descubra el hilo negro dentro del pop español pero me parece que enganchan con todo aquel que se atreve a oírlo completo y con detenimiento descubrir en su narración esas etapas de declive que vive una relación con una pizca de esperanza, pareciera que sus integrantes: Jorge Martí, Pau Roca, Marc Greenwood y José Marco tuvieran la extraña habilidad de hacer canciones que parecen escritas para cada uno de nosotros.

En ese embrollo de emociones y pensamientos que tenemos cuando termina una historia de amor, de manera intangible (en nuestra mente) hacemos una lista de cosas que sabemos que la otra persona no quiere ser, otras que seguro es sin querer y lo que más duele eso que ya no será. De esto habla justamente la canción: “Voy a hacerte recordar” tema con el cual arranca este disco.

La producción de este material estuvo a cargo de la banda y de Marcos Collantes, las composiciones son autoría de Jorge Martí y el resultado es exquisito, con un sonido muy limpio y sincero. He tenido la oportunidad de ver en vivo a La Habitación Roja dos veces en el Foro Landó de la ciudad de Toluca y cada una de sus presentaciones ha cambiado notablemente; cada vez son más sólidos y maduros en su trabajo, hay temas que se han convertido en himnos en sus conciertos y en sus más de 20 años de carrera constantemente lanzan nuevos materiales discográficos retratando en ellos sus vivencias personales o abordando temas que quieren compartir con sus seguidores lo cual me parece que da siempre un toque de intimidad que se percibe y es bien recibido por quienes disfrutan de su música.

El tema “No deberías” canción que cierra el disco es una declaración salpicada de restos de rencor, un mirar a los ojos a tu pareja y decirle lo que piensas. Durante varios minutos Jorge canta, mientras un órgano le marca el camino de la decepción y el desengaño.

Aún guardo una servilleta de papel en la que Jorge Martí me escribió su nombre la primera vez que lo conocí, de ello han pasado un poco más de 6 años y sigo pensando que La Habitación Roja es de esas bandas que en lugar de “envejecer” evolucionan en su sonido y llevan de la mano a todo aquel que se decide escucharlos.

Entre tanta despedida, entre tanto “empacar”, no solo cosas sino a veces expectativas e ilusiones debemos recordar que en algún momento volveremos a ver con otro color las cosas (no solo gris) al final dejaremos que vuelva a ocurrir (en cosas del corazón dicen que no se manda).

Instagram y Twitter: @loresonrie