Verónica Ávalos López

  • Se fundó el 22 de noviembre de 2008 y está conformada por 68 músicos dirigidos por el Maestro Fernando Urbán y Fernández

En vísperas de festejar su décimo aniversario, la Orquesta Filarmónica de Toluca (OFIT) se manifiesta como emblema y estandarte de la música clásica en el Valle de Toluca, agrupación que lo mismo interpreta frente a una minoría que ante 30 mil espectadores, gracias a la dinámica de sus conciertos, la  innovación en sus programas y las puestas en escena de distintas obras clásicas. “Así hemos  evolucionado”, recapitula su director, Gerardo Urbán y Fernández, quien estima que el arte fortalece a los buenos y “saca del infierno” a los malos.

El proyecto de la OFIT se consolidó el 22 de noviembre de 2008, está compuesta por 68 músicos y desde su creación, la Orquesta ha logrado un nivel de excelencia y reconocimiento que es motivo de orgullo identitario de las y los toluqueños.

El significado de la Orquesta Filarmónica para los habitantes de Toluca es claro para el director Gerardo Urbán y Fernández, quien estima que la ciudad necesita emblemas y estandartes en quién creer.

“La orquesta ha encarnado una de estas cosas. A pesar de tener grandes expresiones culturales necesita que alguien la lleve a otros lados y demuestre que los toluqueños son personas preparadas y que además producen y promueven la alta cultura”.

En tal directriz que considera “que la ciudad se ha apropiado de la orquesta”, porque “ya no podemos decir que pertenece sólo al Ayuntamiento; sino a todos los toluqueños”, por ello “ahora la sede tiene que ser el Teatro Morelos, porque es el lugar donde podemos albergar más de dos mil espectadores por concierto, y estamos hablando de música clásica, no de música popular”.

En tal directriz que considera “que la ciudad se ha apropiado de la orquesta”, porque “ya no podemos decir que pertenece sólo al Ayuntamiento; sino a todos los toluqueños”, por ello “ahora la sede tiene que ser el Teatro Morelos, porque es el lugar donde podemos albergar más de dos mil espectadores por concierto, y estamos hablando de música clásica, no de música popular”.

Para el acercamiento de la cultura y la música orquestal no es necesario ser un sabio, erudito o millonario, porque lo necesario es tener alma y sentir el valor importante de la cultura, de acuerdo con el maestro.

Hay ambiente de alegría por la celebración, sobre todo porque al recapitular la breve historia, el recuerdo del inicio con poco público, con el temor de no apreciar una realidad como ahora, convierte a la OFIT en una de las orquestas más importantes de México.

“Hoy nuestros conciertos han llegado a tener hasta 30 mil espectadores, estamos hablando de un fenómeno dentro de la música clásica. Y estamos contentos de que este 22 de noviembre se festejen esos 10 años”, finaliza.