SILENCIOS ESTEREOFÓNICOS

Félix Morriña/ Fotos: David Bolaños

¿Cómo fue el primer Festival Internacional Cervantino de la Cuarta Transformación (4T)?

Fue lo primero que cuestionaron mis lectores, seguidores de redes sociales del programa #SilenciosEstereofonicos del Canal Más Latino TV, de colegas y compañeros que no pudieron estar en la edición 47 del que es considerado el “Padre” de los festivales culturales en México y de habla hispana en el mundo; en el que el país de Canadá y el estado de Guerrero, fueron los invitados de honor, ambos dieron lo mejor de su programación para sacar adelante este festival, pese a las muchas limitaciones a los que se enfrentaron trabajadores y colaboradores cercanos.

No hay nada peor dentro de un Cervantino que el no tener impresos programas de mano para todos los eventos que se programaron, como fue el caso del Ensemble Le Tendre Amor de Barcelona, España, en el Auditorio del Estado, la noche del pasado sábado 26 de octubre, en el que ha cambio del programa de mano, esencial para todo trabajador informativo, coleccionista, crítico y analista, dieron toda la programación del FIC a la gente que compró boletaje. ¡Eso molestó sobremanera!

Se hablaba de una aplicación en la que podías descargar los programas de mano y ésta no funcionó en varios casos, lo que dejó mal parados a los organizadores. Se apreció la pésima comunicación entre el Gobierno estatal panista y federal morenista, ambos de partidos políticos opositores, con intereses totalmente ajenos y con resultados que mostraron las malas relaciones públicas entre ambas autoridades. Al final, el que paga los trastos rotos son los consumidores de la cultura, sean nacionales o internacionales.

¡Entremos en materia migratoria artística cultural, eje temático de este año!

1. Tokio Ska Paradise Orchestra

La noche del pasado viernes 25 de octubre, la Alhóndiga de Granaditas albergó a este combo de músicos japoneses que dejaron a la raza de bronce en completo éxtasis sonoro, gracias a la euforia que provocan las mezclas del rock ska de excelente manufactura, con el rock steady, funk, reggae y derivados, en el que mostraron el nivel en el que andan, al grado de ser los estelares de la noche.
Sus presentaciones dentro de la escena rockera internacional, como el Vive Latino de México, Coachella de Estados Unidos y el Festival de Jazz de Motreux, Canadá, fueron casi superadas por completo durante esta velada en Guanajuato, salvo que no tuvo el arrastre de otros grupos rockeros que se han hecho presentes en el escenario más importante al aire libre gratuito del Cervantino, en el que el espacio de piedra reventaba de jóvenes asistentes al slam. Esta vez fue muy mesurado el público, pero la presentación de los nipones estuvo de altura y nivel.

II- Theater Tol

Previo a la medianoche del mismo viernes 25 de octubre, pero en el escenario llamado Los Pastitos de Guanajuato, no hubo nada más sugestivo, seductor, sensual y acorde a esa velada con brizna al aire libre, que la presentación de la compañía belga Theater Tol con la puesta “El jardín de los ángeles”, bajo la dirección de Lot Seuntjens, en la que dos de las más importantes arias de reconocidas óperas se dejaron apreciar por el respetable que llenó el lugar: “Habanera” de Georges Bizet y “Oh! Mio Babbino Caro!” de Giacomo Puccini. ¡Ambas piezas narran la historia de amor en la que una jovencita exige a su padre la boda con su amado, sino se mata!

Salvo el incidente del mareo por la altura del Bajío mexicano de una de las bellas bailarinas de la compañía belga y que fue atendida con rapidez por la Cruz Roja local; la historia de amor dramática sencilla y escueta, pero bella y profunda en belleza estética, en la que los fotógrafos se dieron gusto; fue un éxito. Muchos de los presentes que habían leído con anticipación el guión de la puesta en escena, vamos los que hicieron bien la tarea, sin programa de mano, sin las aplicaciones para ver a detalle la ficha técnica, la disfrutaron desde afuera del recinto de Los Pastitos, en las jardineras de alrededor, porque gran parte del juego escénico es aéreo, y se apreció bien a distancia.

III. Lixsania Fernández y Esteban Mazer

Para el mediodía del domingo 27 de octubre, tuvimos la oportunidad de ver y escuchar a la cubana Lixsania Fernández, experta en la viola de gamba o viola de pierna, entiéndase el instrumento antecesor del violonchelo, junto con el clavecinista argentino Esteban Mazer, quien vive desde hace varios años en Barcelona, España, ciudad donde ambos concretaron trabajar juntos música barroca renacentista que presentaron en el Templo de la Valenciana.

Con un programa titulado “Un día en seis cuerdas: música desde el Renacimiento hasta el siglo XX”, ambos maestros tocaron a los barroquistas canónicos Haendel, Telemann, Duphly y Marin Marais, quienes compusieron música barroca para viola de gamba, instrumentos que “padecieron la desgracia de desaparecer. Cada instrumento tiene sus héroes, sus compositores más entrañablemente nativos, los que comprenden su intimidad en profundidad. El Chopin de la viola de gamba se llama Jean de Sainte-Colombe, uno de los tres más exactos dramaturgos del sonido. Si desean conocer más de su leyenda de fantasma sonoro, favor de recurrir a la película ‘Todas las mañanas del mundo’, o en su caso al libro homónimo que le da origen, escrito por el francés Pascal Quignard, violagambista de palabras. La viola de Lixsania quiere apropiarse de un repertorio que no es originalmente suyo, para mostrar los recursos vivos de un instrumento que no debe quedar anclado al pasado de su repertorio original. Quiere aprender tango y rumba. Y lamentos gitanos”, acotó cual experto cirujano de la reseña Luis Jaime Cortéz en el programa de mano.

4. Conclusiones

Destacó la calidad, la forma y fondo en materia artística en esta 47 edición del FIC, pero careció Guanajuato de la afluencia de turismo, de derrama económica y de recaudación, como en otros años, debido a la situación macroeconómica que se vive en el país y en el mundo; a la terrible inseguridad que aleja a los visitantes distinguidos extranjeros que mueven la economía; a la falta de una programación mucho más atractiva que supere a los monstruos artísticos, a los de grandes ligas de los países y estados invitados.

“Son buenos todos, pero hemos visto mejores cosas de Canadá en otras ediciones del Cervantino. Que haya cerrado el estado invitado, Guerrero, en la Alhóndiga de Granaditas con Javier Camarena y la Orquesta Filarmónica de Acapulco, el domingo de clausura del Cervantino, el 27 de octubre, teniendo como invitado a Canadá, es un desperdicio. Ellos, los de Guerrero, no están nada mal, pero no son para clausurar”, argumentaban algunos colegas cercanos en una velada llena de nostalgia pura, por aquellos años en los que estar en un Cervantino lo era todo en materia cultural en México.

Todos los colegas que estuvieron desde el principio, dijeron estar satisfechos con la programación del #47FIC de la primera semana y media, pero fue decreciendo conforme pasaron los días. Influyó mucho este año el clima, al grado de que se suspendieron algunas actividades por las trombas que azotaron al Bajío mexicano, cosa que no había pasado en otros años. Las salas de los espacios culturales del bello colonial Guanajuato, lucían sin llenos, había muchos huecos que hacían pensar al talento contratado que la cultura no se aprecia igual en esta Cuarta Transformación. Sobre ese tema, la directora general del FIC, Mariana Aymerich Ordóñez, dijo en conferencia de prensa sobre las conclusiones del Cervantino, que esos espacios fueron dejados por aquellos entes a los que se les proporcionan cortesías sin costo y no asistieron, por lo que recortarán esas cortesías, esos boletos regalados, en un gran porcentaje en los próximos años de la 4T.

En los últimos tres días del Cervantino,  lo que este interlocutor tuvo oportunidad de ver y escuchar, lo deja satisfecho, cuasi extasiado, máxime si estaba en duda mi estancia en estas latitudes mexicanas por razones salubres. Para el sábado 26 de octubre, tuve oportunidad de ver en el Auditorio del Estado, a la compañía catalana Ensemble Le Tendre Amour con la puesta “Seasons”; luego vi al violinista húngaro Kristóf Baráti y a la pianista Klára Würtz en el maravilloso y enigmático Teatro Juárez por la noche, en la que escuché las sonatas de César Franck, pero me perdí por atender muchos eventos simultáneos las sonatas de Debussy y Brahms. Por cierto, me tocó viajar en el mismo autobús con esta singular pareja artística de la CDMX a Guanajuato.

Quedaran en el tintero varias anécdotas vividas en este viaje cultural, como las registradas la madrugada del sábado para domingo con la cantante, compositora, flautista y percusionista afrocubana, la negra consentida de la noche, La Dame Blanche, en El Trasnoche, que esta vez estuvo en la bella ex Hacienda San Gabriel de Barrera.

Facebook: Félix Morriña

Instagram: @felixmorrina

Twitter: @fmorrina